Ya eran pasadas las diez de la noche y Yu aún permanecía en el departamento de informática de la universidad de Wuhan donde trabajaba. En su pantalla del ordenador se mostró una gráfica. Pudo observar cómo, en los últimos días, había un crecimiento de lo que podría ser un contagio por gripe. Desde hacía unos años, se venía detectando la evolución de la gripe mucho antes por los algoritmos que leían las redes sociales que por los servicios sanitarios. Aunque satisfecha, estaba cansada y ya era hora de volver a casa, continuaría mañana y trataría de contrastarlo con algún organismo oficial.

Atravesó la ciudad en un metro casi vacío, escuchando a Tchaikovsky, un hábito que adquirió cuando estudió en Rusia y que siempre le relajaba. Cuando llegó a casa, su novio Huang la esperaba navegando por internet, como de costumbre.

— Hola Yu, te he dejado mapo doufu por si tenías hambre cuando volvieras.

— Gracias pero ya he cenado en el trabajo, tenía que avanzar con los cálculos y pedí fideos con gambas y verduras por DianPing.

¿Qué tal el día por aquí?

— Estoy bloqueado, esta novela no avanza, debería abandonarla.

— Llevas tiempo diciendo lo mismo, Huang, igual deberías cambiar de estrategia, salir a hacer otras cosas.

— ¿Y tú?, ¿conseguiste resultados?

— Creo que he detectado un contagio de gripe.

— En ese caso, esperaré a que llegue el buen tiempo, dijo tirándose encima de ella en el sofá.

— ¡Qué tonto!

Al día siguiente, nada más llegar al trabajo Yu lanzó una nueva extracción de las redes sociales. Al analizarlo vio que había variado respecto a los resultados del día anterior. Lo contrastó con una copia que había guardado y vio que habían desaparecido mensajes. Ciertamente habían desaparecido mensajes en Weibo. Pasó un análisis geográfico de las diferencias. Los mensajes borrados estaban sobre todo centrados en Wuhan. Pasó otro semántico, los eliminados tenían patrones diferentes del resto. Después de un rato repasando concluyó que hablaban de síntomas más parecidos al SARS que a la gripe.

Asustada, Yu llamó a Huang.

— ¿Sabes lo que te dije anoche sobre la gripe?, pues parece que no se trata de eso sino de algo peor, SARS o algo parecido, y alguien está eliminando los mensajes de Weibo que hablan de ello.

— ¿Censura?

— Creo que sí.

— ¿Qué te parece si llamo a Xiao y le pregunto?, ¿te dije que trabaja en el laboratorio biológico? Me contó que el de Wuhan es el único Laboratorio P4 de China, que trabajan con agentes que no tienen cura y que de lo que entra allí solo salen las personas.

 

Al cabo de un rato, el WeChat de Yu se iluminaba por un mensaje de Huang.

— No he podido localizarla, voy a investigar un poco por internet, a ver si me entero de algo.

 

Al cabo de unas horas Huang volvió a contactar con Yu.

— Hola Yu, he encontrado una noticia de un médico llamado Li Wenliang que habla de un coronavirus similar al SARS, al parecer la policía lo ha acusado de difamación. Pero sigo sin poder contactar con Xiao.

— Yo he seguido haciendo extracciones periódicas lo que me permite poder guardar los mensajes que siguen borrando.

 

Tras varios días, el número de contagios ya no se podía esconder. El gobierno central culpó al gobierno local de tratar de ocultar el problema y reaccionó lanzando la construcción de varios hospitales en tiempo record, con lo que demostraría su capacidad frente a su pueblo y el resto del mundo.

Yu había dejado de ir a la universidad. Desde que habían aislado la ciudad, poniéndola en cuarentena, trabajaba en casa y se dedicaba junto con Huang a seguir investigando sobre el coronavirus o 2019-nCoV, como lo habían denominado.

— Yu, ¿tú crees que podrías averiguar a través de tus algoritmos algo sobre las personas que se curan o que hablan de curación?

— ¿En qué estas pensando?

— Me gustaría saber si hay alguna característica que hace que la enfermedad no te afecte o que haga curarte.

— Necesitaríamos tener mucho más datos de los individuos para cruzarlos, pero quizás podríamos saber algo por geolocalización o por relaciones con otros usuarios. Para hacer lo que me pides necesito una lista de palabras características de identificación de esos casos.

Pasaron toda la tarde trabajando, Huang estaba especialmente animado con esta nueva actividad y Yu percibía ese brillo en los ojos de Huang que le había hecho enamorarse de él.

— Mira Huang, lo tengo. Fíjate qué curioso: hay dos zonas de la ciudad donde el porcentaje de afectación es especialmente bajo y no se me ocurre por qué podría ser.

— Así de pronto yo tampoco acierto a elucubrar por qué.

Yu le desveló las muchas cosas que se pueden averiguar con los datos adecuados.

— Huang, quiero que busquemos los distritos sanitarios, niveles de renta, niveles de ocupación de cada zona, cualquier cosa que me sirva para hacer comparaciones.

 

En las noticias veían cómo la comida estaba empezando a escasear y los contagios se multiplicaban. Afortunadamente ellos estaban bien abastecidos pero estaban cada vez más preocupados por las cifras, ya conocían algunos casos de infectados entre gente próxima, incluso algunos familiares. Y las averiguaciones sobre la gestión del gobierno les enfurecían.

Al parecer la principal diferencia con virus anteriores era que se contagiaba mientras está en periodo de incubación, esto aumentaba el riesgo y la desconfianza entre la gente. Hacía dos días habían intentado comprar mascarillas en la farmacia y ante la cola que había prefirieron irse sin comprar y trataban de reducir sus salidas al máximo.

— Otra mañana sin salir de casa, dijo Huang, mientras desayunaban pan vaho al vapor con té.

De repente percibieron el sonido un papel deslizándose bajo la puerta. Era una carta. Huang salió rápidamente por la puerta pero solo pudo escuchar como unos pasos se alejaban bajando por las escaleras.

Mientras tanto Yu asomó por la ventana para tratar de ver quien había sido, pero no logró ver salir a nadie. Qué raro resultaba ver las calles desiertas y silenciosas, sin tráfico, tan solo vio a un perro callejero hurgando en la basura.

El sobre estaba completamente en blanco, dentro había una cuartilla escrita a mano que Huang leyó en voz alta:

Wǒ zhīdào nín yǐ chángshì yǔ wǒ liánxì, dàn yóuyú zhèngfǔ zài jiānshì wǒ de tōngxùn, wǒ wúfǎ huídá nín.

Zhèngzài chuánbò de bìngdú shì wǒ zhèngzài yánjiū de yī zhǒng.

Kǒngpà wǒ kěnéng huì chūshì.

(Sé que has tratado de ponerte en contacto conmigo pero no te puedo responder porque el gobierno espía mis comunicaciones.

El virus que se está extendiendo por ahí, es uno en el que yo estaba trabajando.

Tengo miedo de que algo me pueda ocurrir.)

— Yu, ¡es de Xiao!, ¿por qué no ha llamado para hablar con nosotros?

— Quizás no lo haya traído ella. Uf, ¡eso que dice me ha dejado confusa!, ¿de qué tiene miedo?

— No tengo ni idea, pero Xiao no suele hablar por hablar.

Intentar sacar más información a través de Xiao era difícil además de peligroso así que siguieron investigando por otras vías aunque resultaba difícil sacar conclusiones.

Huang tenía tantas ideas dando vueltas por su cerebro que apenas podía dormir:

Armas biológicas, control de la población, guerra sucia entre gobiernos, …

Se despertó dando un respingo tan fuerte que también despertó a Yu, estaba completamente empapado en sudor:

— ¡Maldito gobierno!

— ¿Pero qué dices?, mientras trataba de calmarlo.

— He soñado, estaba allí, un informe, del gobierno … , ponía “Resultados de la prueba de infección selectiva por coronavirus en el área de Wuhan.”

— Tranquilo, estas alucinando, ¿tienes fiebre?

— ¿Y si no fuera un sueño?

 

Join the discussion 12 Comentarios

  • Jose Romero dice:

    Hola, Carlos,
    a excepción de las partes de diálogo, me ha dado la sensación que leía un artículo.
    Te has trabajado mucho el tema, me has ilustrado al respecto. En los diálogos iniciales he seguido con interés la historia; me parecía que tenía un ritmo trepidante. Después, se me ha difuminado el interés acerca de los protagonistas porque el relato ya se ha centrado en la enfermedad pura y dura. Ha habido un viraje en el enfoque que a mí no me ha convencido. Quizás seguir con el formato de diálogo me hubiese satisfecho más. Al final se me ha hecho largo; hubiese preferido la omisión de algún aspecto. He tenido la sensación que querías poner todo.
    Me ha faltado algo que removiera las emociones, cosa que al principio prometía.
    Gracias por escribir.
    Un abrazo.

    • Carlos dice:

      Hola Jose,
      tengo que darte la razón en lo que me dices y me obligas a retocar el texto, espero que no te importe volver a leerlo para ver si es más de tu agrado.
      Gracias por los comentarios.

  • Natalia dice:

    Hola Carlos,
    Creo que se nota tu interés por la actualidad y por el coronavirus. Transmites pasión por la parte más conceptual, de ordenadores, investigación, datos, estadísticas… Debes dedicarte a algo relacionado porque muchas veces suele estar esta faceta “tecnológica” en tus textos. Se nota que sabes de lo que hablas.
    A mí me ha parecido estar viendo una película. Me ha gustado. Aunque, en algún punto más técnico, me he perdido un pelín.
    Creo que has disfrutado mucho.
    En lo formal, sigo detectando problemas de puntuación. Sobre todo en frases aclaratorias. Por ejemplo:
    “pudo observar cómo, en los últimos días, había…”
    “Desde hacía unos años, se venía detectando…”
    “Cuando llegó a casa, su novio Huang…”
    “en tiempo récord, con lo que demostraría…”
    Esta frase yo la habría puntuado así:
    “Yu había dejado de ir a la universidad. Desde que habían aislado la ciudad poniéndola en cuarentena, trabajaba en casa y se dedicaba, junto con Huang, a seguir investigando…”
    Y luego te faltan las tildes cuando son preguntas:
    “¿En qué estas pensando?”
    “Fíjate qué curioso: hay dos zonas…”
    “En las noticias veían cómo la comida estaba…”
    “¿de qué tiene miedo?
    Enhorabuena por tu trabajo.
    Nos leemos 🙂

    • Carlos dice:

      Hola Natalia,
      Como siempre gracias por esta revisión formal.
      En cuanto a la parte tecnológica me gusta introducir estas cosas para tratar de dar una visión particular al relato en un aspecto que ya no es futuro sino presente.

  • Jose Romero dice:

    ¡Menudo cambio le has metido! Quien lea mi primer comentario no va a saber por qué digo eso.
    Con los diálogos que has añadido no se pierde el dinamismo ni un ápice. Ahora sí me parece un relato. Sin vestigios de parecer un artículo.
    Pero realmente, el que tiene que estar convencido eres tú. A mí me ha convencido mucho la modificación.
    ¡Enhorabuena por partida doble!

  • Alberto dice:

    Me lo he pasado muy bien leyendo tu relato. Los abundantes diálogos, con buen ritmo, el hecho de que los protagonistas sean pareja… Me ha parecido buena idea el enfoque que le has dado. Sobretodo, muy realista, acercándote bastante a las sensaciones reales de un habitante de Wuhan. Te agradezco las referencias tanto a Tchaikovsky, como las gastronómicas (se nota que este es un punto en el que te fijas). Pero, sobretodo, se agradece el trabajo de documentación. El enfoque de las redes sociales, el aumento progresivo de la alarma unido a datos reales… Creo que el lector agradece el trabajo que hay detrás de todo ello. Yo por lo menos lo hago.
    Muy vacilón el párrafo en chino 🙂 aunque no sé si hacerlo tan largo ayuda al texto.
    Nos leemos.

  • Carlos dice:

    Hola Alberto,
    gracias por tus comentarios. La primera versión era mucho mas intensiva en tecnología y conspiración pero creo que ha sido un acierto suavizarla con diálogos.

  • Jorge dice:

    Hola Carlos.
    Siento el retraso, lo leí hace días, pero no tuve tiempo de comentar.
    El relato me ha convencido, tiene una gran parte de diálogos, que lo hacen dinámico y también consigues crear cierta tensión por saber que va a pasar después.
    Haces un montón de referencias a platos de comida chinos de los que yo; ni idea. También me ha gustado las referencias a las apps chinas, que son las que realmente usan ellos. Allí nadie usa wasap. Está bien documentado.
    La simulación del trabajo estadístico está bien contada, aunque ya me gustaría a mi, en una tarde conseguir toda la información que consigue y poderla cruzar. Estos chinos nos van a dejar sin trabajo a todos los informáticos. 😉
    Tchaikovsky me encanta. Por ahí me ganas.
    En definitiva, buen relato y buena historia.
    Nos leemos.

  • Carlos dice:

    Hola Jorge,
    Gracias por los comentarios. El hecho de que el relato con más diálogos os haya gustado me llevo a rehacer aquel que escribí sobre la experiencia VR. Otro día lo cuelgo para que me digáis que os parece.

  • Yuri dice:

    Hola Carlos,

    Como siempre, un gusto leerte, y si encima me metes a Tchaikovsky la cosa solo mejora. No he leído la versión anterior que comentaban el resto. A mi este relato me ha gustado mucho, y sigue teniendo un marcado acento tecnológico que es casi tu marca como escritor y lo que más transmites que te apasiona. Parece que parte de tu camino es aprender a equilibrarlo con los personajes. desde luego, yo noto una gran mejora de lo que recuerdo leer durante el curso. Bravo.

    Otro gran punto fuerte es la capacidad de investigación y documentación que haces con tus textos. O has vivido en China, o desde luego te has puesto a investigarlo en profundidad. Yo me plantee hacer el texto en China, pero desistí por falta de tiempo para investigar más y que apenas lo conozco.

    En fin, que mi mas sincera enhorabuena, me ha gustado mucho.

  • Carlos dice:

    Gracias Yuri,
    seguiremos intentando mejorar.

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